jueves, 16 de febrero de 2012
#26
Realmente lo sé. Después de mi poca suerte y de los caminos llenos de escombros, he aprendido a menguar esta sensación de fracaso. Conozco la sensación de incomprensión y el nudo de la garganta que más tarde hace llover lágrimas. Los sueños suelen ser la causa. Y es que soñar hoy en día es de valientes, pero luchar por hacer realidad cada sueño es, me atrevo a decir, de suicidas.Odio esta sensación. Esta sensación de incomprensión y carencia de apoyo. Y es que son tiempos difíciles para soñadores.
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